Tai Chi

 

Tai Chi Chuan

Aunque el Tai Chi es un Arte Marcial milenario, hoy en día se practica como una medicina preventiva, ya que los movimientos de las formas (Kuen) están hechos para conseguir que la energía del cuerpo circule perfectamente.

Se suele definir el Tai Chi como “Meditación en Movimiento” y otra buena definición es la que lo considera como el “Arte de cuidar el cuerpo”. Su práctica es aconsejable para todo tipo de personas, sin importar la edad, es más, en China quienes más lo practican, son las personas mayores.

El Tai Chi Chuan ha sido analizado desde los parámetros de la medicina china tradicional como una práctica saludable y como tal ha sido incorporada a la misma. Algunos investigadores han establecido que la práctica continuada del Tai Chi Chuan durante un tiempo prolongado, tiene efectos favorables en la mejora del equilibrio, la flexibilidad y la salud cardiovascular y que reduce el riesgo de caídas en personas de avanzada edad. Así mismo, también hay estudios que informan de la reducción del dolor, el estrés y la ansiedad en personas saludables.

En una sesión de Tai Chi Chuan se realizan ejercicios de calentamiento y estiramiento suaves que nos dotan de flexibilidad de forma gradual. Se realizan también ejercicios de respiración que incrementan la oxigenación y nos enseñan a respirar de forma completa. Al incrementar la ventilación de los pulmones el organismo es capaz de liberar de forma más eficiente las toxinas y generar más energía y el corazón se beneficia de ello.

El Tai Chi se caracteriza por movimientos de torsión que refuerzan los tendones, las articulaciones y la estructura ósea por lo que está indicado en casos de artrosis. La práctica de la relajación de hombros y cuello alivia los dolores provocados por las contracturas musculares en estas zonas que producen mareos y cefaleas. Efectúa un masaje suave de todos los órganos internos y de las capas de músculos y tejidos conjuntivos que reactiva el metabolismo.

Con la práctica de esta actividad:

  • Desarrollaremos la capacidad de trabajar concentrados sin tensión.
  • Después de la práctica, estaremos descansados y relajados.
  • Con la sensación de haber realizado ejercicio físico y revitalizados.
  • Finalmente la práctica de la relajación nos enseñará a reconocer y liberar la tensión que acumulamos día a día y con la que convivimos sin ser conscientes, en situaciones ordinarias.

El hecho de que se trate de un Arte Marcial nos permitirá disponer de un guión sobre el que avanzar en un continuo desafío al tiempo que mejora nuestro estado de salud.